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Marine Sur es uno de los astilleros más industrializados del país. Por su cantidad de modelos y sus procesos de producción, es la empresa que más embarcaciones construye en Argentina, nutriendo a su basta gama de concesionarios autorizados. La construcción de cada lancha cuenta con un esmerado sistema de controles para que llegue al cliente con el mejor de los cuidados.
En esta oportunidad presentamos el barco top del astillero –ya que el astillero se especializa en la construcción de lanchas–: un mini crucero de 26 pies, compacto y muy robusto, que mantiene muy en pie la línea general de la flota. Buenos acabados, diseño conceptual, performance acorde al equipamiento y el aval de un astillero que tiene muy presente qué es construir un barco en serie.
Perfil externo
Este barco, de 2.60 metros de manga, mantiene un perfil muy particular. Es un modelo de buen puntal, líneas llenas y redondeadas en cubierta, la cual se alza en forma importante en la mitad del barco y en el sector del cockpit. La roda es bastante recta y se lanza a proa a manera de delfinera, aunque no lo es; el ancla se encuentra oculta bajo la cubierta en este sector. La popa reparte diferencias y ángulo entre el sector de espejo y la bajada de cubierta.
El parabrisas es una pieza muy grande en tamaño e importancia y el guardamancebo de proa realza la vista lateral. Los ojos de buey cortan el esquema lateral, dando idea acabada de los volúmenes internos. Respecto de la popa, dentro del corte popa, se observa una planchada integrada, corta pero funcional. Allí están el duchador y la toma eléctrica de tierra y la puerta de acceso al cockpit, sobre estribor.
Cockpit
Esta es una embarcación igualmente rendidora en su interior y en su espacio externo. La superficie del cockpit está aprovechada al máximo. Junto a la puerta de acceso desde la planchada, hay un asiento de tres cuerpos que, mediante una bisagra desplazable, se guarda dentro de la cubierta, quedando espacio libre para transitar o levantar la tapa de la sala de máquinas. De estar abierto el sillón, puede complementarse el sitio con una mesa de exterior, también desmontable.
La timonera está sobre estribor, con un tablero completísimo y un butacón doble, cómodo para timonear. De espaldas al butacón doble hay otro sillón doble que mira hacia popa. Por sistema retráctil, la parte horizontal se puede “esconder” debajo del butacón, aumentando el espacio transitable. Por otra parte, sobre el costado de babor, un asiento individual complementa el formato de asientos, dejando un espacio para ingresar bajo cubierta.
El acceso al triángulo de proa es por crujía –se abre la puerta central del parabrisas- y, no existiendo pasillos, la escalera se encuentra inserta y disimulada en el frente del tablero.
Interior
El Quicksilver 268 tiene un formato diferente de interior. A través de una puerta corrediza y dos escalones largos, sobre la banda de babor, se accede a la cocina, modular, con mesada incorporada, microondas, heladera y alacena superior. Allí está también el tablero principal eléctrico.
La diferencia sustancial del interior es el baño, que se ubica sobre crujía, compartimentado, con ducha y un pequeño lavabo. Entre el baño y el costado se accede con altura media, al camarote de popa, con una cama doble y dos ojos de buey que permiten el ingreso de aire y luz.
En proa hay una cama doble, en paralelo al triángulo de proa, que se convierte en mesa y sofá envolvente, en forma sencilla. Un placard bajo completa el sector de babor –entre el sillón cama y el acceso a camarote de popa- donde puede estibarse gran cantidad de enseres y la parte superior sirve para aplicar un plasma o equipo de audio.
Posee ojos de buey laterales y dos tambuchos superiores –uno por lado– sobre cubierta, de formas bastante particulares aunque muy bien concebidos. Iluminación, terminaciones, telas y madera se mantienen en forma armoniosa en todo el interior.
Equipamiento y características
Este barco posee instalación monomotor, pudiendo ser diésel o a nafta. En el barco que vimos, un motor de 270 hp, Volvo Penta naftero -con transmisión dentro fuera- se ubica con impecable terminación dentro de la sala de máquinas, de buenas dimensiones.
Es un equipo fácil de timonear, muy seguro en la maniobra, veloz en condiciones generales y bien logrado para poder ir, por ejemplo, a Uruguay y pasar un par de noches a bordo con comodidad, ya que puede instalarse un cerramiento completo, a pesar de no tener arco porta radar.
Con aprobación de la Prefectura, esta unidad está habilitada para transportar a ocho personas, aunque pueden pernoctar cuatro. El Quicksilver 268 tiene un nicho propio, y compite con barcos nacionales e importados. Su marca y estilo de fabricación, le imprimen un plus de confianza y calidad reconocida en el ambiente, que vale mucho a la hora de decidir
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